Google se ha atrevido a plantar cara a Pekín. La compañía norteamericana de Internet ha amenazado con acabar con sus operaciones en el gigante asiático si el Gobierno chino no colabora para reducir los ciberataques sufridos recientemente por la empresa en China. Muchos de estos asaltos informáticos tenían como blanco las cuentas del servicio Gmail de correo electrónico de disidentes y activistas de derechos humanos.
La advertencia fue publicada el lunes en un blog de la compañía poco después de un ciberataque que ha afectado a una treintena de empresas y a numerosas cuentas de correo de personas incómodas para el régimen de Pekín.
Los ataques, dice Google, pretendían recopilar datos sobre los usuarios
Sin embargo, no se ha demostrado si los ataques están vinculados a los servicios secretos y de seguridad pública del Gobierno chino. Aun así, Google ha amenazado con abandonar el país si sus autoridades no se comprometen a negociar con la empresa durante las próximas semanas para hallar una solución a este problema.





